dimecres 27 d’agost de 2008

Arte e ideología - Historia de un engaño - 2

Ésta es la balada que os prometí y que os invito a leer. Los encantos de la forma son intraducibles, de manera que comento el original y, en el próximo capítulo, vendrá la traducción del poema en castellano. [No sé por qué en cada escrito se me mezclan los tipos de letra, pero el caso es que no he aprendido todavía a unificarlas]


HOUSE CARPENTER

1 “Well met, well met, my own true love,
Well met, well met”, cried he:
I've just returned from the salt, salt sea,
All for the love of thee.

2 I could have married the king's daughter, dear;
She would have married me,
But I have forsaken her crowns of gold,
All for the love of thee.”

3 “Well, if you could have married the king's daughter, dear,
I'm sure you are to blame,
For I am married to a house carpenter
And find him a nice young man.”

4 “O will you forsake your house carpenter
And go along with me?
I'll take you to where the grass grows green
On the banks of the salt, salt sea.”

5 “Well if I should forsake my house carpenter
And go along with thee,
What have you got to maintain me on
And keep me from poverty?”

6 “Six ships, six ships all out on the sea,
Seven more upon dry land;
One hundred and ten all brave sailor men
will be at your command.”

7 She pick it up, her own wee babe,
Kisses gave him three
Saying: “Stay right here with my house carpenter
And keep him good company.”

8 And she put it on her rich attire
so glorious to behold,
and, as she trod along her way,
she shone like a glittering gold.

9 Well, they’d not been gone but about two weeks,
I know it was not three,
When this fair lady began to weep;
She wept most bitterly.

10 “O why do you weep my fair young maid?
Weep you for your golden store
Or do you weep for your house carpenter
That never you shall see anymore?”

11 “I do not weep for my house carpenter
or for any golden store;
I do weep for my own wee babe
That never I shall see any more.”

12 Well, they’d not been gone but about three weeks,
I'm sure it was not four,
Our gallant ship sprang a leak and sank,
Never to rise any more.

13 One time around spun our gallant ship,
Two times around spun she
Three times around spun our gallant ship
And sank to the bottom of the sea.

14 “What hills, what hills are those, my love
That rise so fair and high?”
“Those are the hills of Heaven, my love,
But not for you and I.”

15 “And what hills, what hills, are those, my love,
Those hills so dark and low?"
"Those are the hills of Hell, my love,
Where you and I must go."

Quizás valga la pena empezar diciendo que el personaje que no sale en el poema es precisamente el que le da el título: el carpintero de casas. En la balada tenemos tres personajes que hablan: el narrador, la muchacha y el amante (del cual podemos inferir que se trata de un antiguo novio suyo). He puesto el texto en tres colores distintos para que se vea de una manera inmediata. El azul para el amante, el marrón claro para la muchacha y el rojo para el narrador. (La traducción al castellano, se encuentra en el capítulo tres de esta serie de "Arte e ideología").
La métrica no es silábica: cada estrofa está compuesta por dos versos de cuatro acentos máximos (los impares) y dos de tres acentos, también máximos (los pares) . La rima es consonante: riman solo los versos pares y siempre con rima masculina (palabras agudas). En el resto de la forma exterior hay también repeticiones conceptuales: "Well met, salt, house carpenter, go along, six ships, they'd not been gone, weep/wept, weeks, spun, what hills y my love". Cada repetición, al igual que toda rima crea credibilidad. Si manipuláramos la balada quitándole rimas y repeticiones, dejaría de tener el poder de crear esa verdad que buscamos en el mundo virtual del arte. No olvidemos tampoco que se trata de una balada y la música no solo ejerce también su encanto, sino que además incrementa la ilusión de realidad, lo cual aumenta la capacidad de credibilidad del texto. (En el capítulo tercero de esta serie, hay un enlace a través del cual se puede escuchar a Joan Baez interpretando la balada). Además de estas repeticiones tenemos las de los pronombres personales de primera y segunda persona. Y también los posesivos. El pronombre "I" aparece trece veces y solamente una se corresponde con la persona del narrador. Seis se corresponden al amante y seis a la muchacha. Si observamos la distribución de los pronombres en función no de de sujeto, sino de complemento, se encuentran simetrías análogas. En realidad, la distribución de todos los pronombres y de todos los posesivos se debe al soporte que el autor (anónimo) quiso dar a la balada para contar la historia, que es el del diálogo entre el amante y la muchacha. Curiosamente esto da al poema su cualidad fomal más enternecedora: lo más importante no se nos cuenta, sino que se infiere a partir del diálogo. Esta estrategia desaparece cuando el narrador hace acto de presencia, primero, tímidamente, en la estrofa 7, y luego, ya del todo presente, en las estrofas 8 y 9. Finalmente, en las dos últimas estrofas, vuelve a reaparecer la forma del diálogo entre los dos amantes sin necesidad de que aparezca el narrador para contarnos que han sido castigados por adúlteros. Como al principio, también aquí lo importante de la historia se infiere. No hay ninguna necesidad de describir el horror infernal que aparece a menudo en las pinturas medievales de las iglesias católicas (creo que tampoco se encuentran en las iglesias protestantes; quizás, después de Lutero, los protestantes no se tomaron el infierno tan en serio).
La propuesta del amante a la muchacha no aparece hasta la estrofa 4, cuando ella ya les ha dicho que está casada con un carpintero joven y apuesto. En algunas versiones, el amante propone a la muchacha llevársela a Italia, "donde siempre luce el sol". En nuestra versión le sugiere ir a un lugar "donde la hierba crece verde" (con una aliteración preciosa: "I'll take you to where / the gras grows green). En ambos casos se trata de lugares idílicos.
El movimiento de acercamiento de la muchacha hacia el amante es muy subtil, ingenioso y progresivo (véase las estrofas 3, 5 y 7 (todas ellas impares). También son impares la 9 y la 11, donde la muchacha llora porque tiene que abandonar a su hijo. Es en las estrofas impares donde hay este movimiento de acercamiento y alejamiento del personaje. En la estrofa 5, por ejemplo, ya se intuye que ella desea marcharse con su amante. Lo único que la retiene es el miedo a la falta de seguridad material, a la pobreza, en suma. Y le pregunta "¿Qué me ofreces si abandono al carpintero? ¿qué tienes para librarme de la pobreza?" A lo cual el amante le responde: "Seis barcos y ciento diez marineros a tus órdenes." Ante tal propuesta, la muchacha se decide (lo cual, admitámoslo, no dice mucho a su favor, porque no queda claro si cuenta más el amor o el dinero; pero el realismo es el realismo): coge en brazos a su bebé, lo besa tres veces y le dice que le haga buena compañía al carpintero.
Realmente fantástica es la estrofa 8. Antes de marcharse, la muchacha se pone sus mejores atuendos y atavíos y, mientras se aleja del marido, "brilla como el oro reluciente." La fuerza visual es enorme: casi podríamos decir que la vemos literalmente ir engalanada hacia su amante.
A partir de la estrofa 9, la cosas empiezan a ir mal. La muchacha rompe a llorar. Su amante cree que llora por el dinero que deja atrás o por su carpintero; pero ella confiesa que llora porque tiene que abandonar a su hijo. La repetición del último verso de las estrofas 10 y 11 es interesante: dicen lo mismo pero las connotaciones son muy distintas. A ella no le importa no ver más a su carpintero, pero sí le importa no ver más a su hijo. Al oir (o simplemente leer) la balada, nos ha sido muy fácil entrar en ese mundo virtual, ofrecido casi únicamente por un diálogo. La función poética ha cumplido su cometido perfectamente.
Las estrofas 12 y 13, con una potencialidad semejante, describen el naufragio; y ya no es diálogo. Ahora nos habla el narrador. Y, finalmente, en las dos últimas estrofas, que son totalmente simétricas, reaparece el diálogo. Pero qué diferencia con el diálogo anterior. Ahí ella pregunta qué son aquellos montes luminosos. Y el le responde que es el cielo, "pero no para ti ni para mí" (porque hemos pecado, se infiere, pero no se dice) . Irán donde están los montes tenebrosos, es decir: al infierno.
Como decía más arriba, la ideología del poema es abyecta: juzga los actos humanos en los que interviene el amor, sin ningun tipo de matización. El cielo es para la fidelidad y el infierno para la infidelidad, tal como la iglesia quería que entendiéramos ambos conceptos, como si todas la fidelidades fueran iguales y las infidelidades también. Ahora sabemos mejor que antes que no hay una misma realidad bajo cada concepto, pero en todo caso ahí está el reduccionismo típico que sobre el bien y el mal han puesto siempre en marcha los manipuladores de almas. El objetivo del poema, pues, es el embotamiento de la mente, el deseo de controlar nuestras conductas. Por esta razón la balada es abyecta. Ahora bien: es también exquisita, hasta el punto de que pesa más la exquisitez que la abyección. Ya ha cumplido (y muy bien) su objetivo como obra de arte. La "moraleja" (que no es muy explícita) pesa muy poco, en comparación con la belleza del poema. Su valor ha subsistido al embate de la ideología.
Un último aspecto: si estéticamente cumple su objetivo, ¿podemos quedar satisfechos con ello? Mucha gente diría que se trata de una balada sin consistencia moral, lo cual es equívoco. Vayamos por partes. En primer lugar, ya ha quedado claro que el objetivo moral queda reducido a nada gracias a la forma del poema. Actualmente, incluso nos hace gracia lo del cielo y lo del infierno, porque ya no se lo cree nadie; es un asunto histórico. Descartada esta moraleja implícita, sí que podemos afirmar que, si bien no tiene consistencia moral, sí contiene "verdad". Pero ¿qué tipo de verdad nos ofrece? La respuesta es que nos ofrece precisamente la verdad que se desprende de su mundo virtual. E.M. Forster dice en su libro Aspects of the novel que la intensa ilusión de realidad en una novela (en otras palabras: la fuerza de su credibilidad) es ya una primera verdad (ilusoria, pero poderosísima) que abre la puerta a la otra verdad que puede ser distinta para cada lector. Esta segunda verdad no consiste sólo en el hecho de que la obra literaria nos haya permitido "vivir otra vida", como dice Vargas Llosa en La verdad de las mentiras. Es mucho más que eso: es el hecho de que viviendo otra vida, si la ilusión ha sido poderosa, obtenemos ya la sabiduría que solo el arte nos puede dar, una sabiduría que cada lector tendría que explicar, porque siempre interpretamos a partir de nuestra propia experiencia.
En conclusión: la sabiduría que nos da el arte no es nunca explícita, ni tan solo implícita de la manera que el poema nos ha mostrado. La sabiduría del arte nos es dada sólamente si la ilusión de su mundo virtual es más auténtica que la realidad del mundo real. Y eso es válido incluso para la música. Algún día volveré sobre ello, aunque algo de ello queda dicho en el artículo que hace poco escribí sobre Alfredo Kraus.

2 comentaris:

Vianant ha dit...

Efectivament a la balada aquesta li falta "energia moral" per convertir-se en un poema dels grans (a més a més, l'escassa força moral que conté és fastigosa -i ho dic jo, esclar, que tinc l'infern assegurat). Però, malgrat això, la balada té un encant (la manera dialogada i obliqua d'explicar el que és important, les repeticions i oposicions, etc. etc.). Qui no el vegi (o no el vulgui veure), tal com diu Bloom, ell s'ho perdrà...

La traducció segur que et sortirà, que si no et surt a tu, ja ens podem retirar tots... Ja comentarem. Una abraçada.

m0renita ha dit...

Hola,
Per si a aquestes alçades els problemes de tipografia i format encara hi són,

Les tipografies diferents les pots eliminar en mode html, eliminant les etiquetes [span...] i [/span] (apunto [ per < i ] per > atès que si no estaria, snese voler, aplicant format html al comentari).
Qualsevol problema, envieu captura de pantalla de l'html (prémer les tecles Alt i Impr Pant al mateix temps, obrir un editor d'imatges i Enganxar, guardar en forma .jpg, .png o .bmp) i publiquem un tutorialet a la Morenita, que per això la vam parir ;-)